Trilogía 50 Sombras de Gray

Letras ||  escrito por: LÜA
Trilogía 50 Sombras de Gray
Comparte:

Hace varios años caí de nuevo en las garras de la hipérbole gracias a que un «alguien» me dijo que leyera estos libros, que valían la pena… Y pues fui y compré los primeros dos.

Esta trilogía fue escrita en el 2011 por Erika Leonard Mitchell, bajo el seudónimo de E.L. James. Los chismes —que casi siempre son verdaderos— cuentan que surgió como un fanfic de la historia planteada en Crepúsculo, sólo que incluía cierto tono erótico; entonces, ese material llegó a las manos de algún personaje con poder dentro del mundo editorial, le sugirió a la autora los cambios pertinentes —por cuestiones de derechos—, pero que la esencia la conservara intacta ya que le auguraba un futuro comercial, y… ¡Pum! ¡Que lo hace! Y… ¡Pum! ¡Que funciona!

La historia trata de un multimillonario atractivo, joven y todo poderoso —Christian Gray—, que se siente infinitamente atraído hacía una joven «normal» —Anastasia Steele— que va a entrevistarlo para un artículo escolar. Después de ese encuentro, él la busca, le hace regalos caros y busca la manera de acercársele, cosa que «Ana» no puede creer. Básicamente el plot consiste en la premisa: «¿Por qué alguien como él se siente atraído hacía alguien como yo, sí ha salido con las modelos más guapas? ¿Por qué yo que no lo merezco?». Pues consigue que la estudiante le haga caso y accede a salir con él. Desde luego que resultaría imposible que ella no se sintiera atraída hacía él, sin embargo, ella no había tenido mucha experiencia en relaciones y no sabía cómo manejarse, cosa que la convirtió —una vez que se lo confiesa—, en la presa más apetecible que el magnate podría haber encontrado. Entonces, las cosas avanzan hasta que llega el momento en el que tienen su primer encuentro sexual, y el «no tener mucha experiencia», por parte de la protagonista, se transformó en un «soy virgen» —quizá no tan complicado de imaginar—. Sucede esto y ella quiere tener algo serio pero, para conseguirlo, se enfrenta a que el tipo es un sadomasoquista con el que accede a firmar un contrato para marcar los límites de esa relación en la que él la conduce por la vereda que separa el placer y el dolor.

De eso trata. Desde luego con complicaciones y desde luego con «peripecias» completamente intrascendentes por la falta de verosimilitud que presentan.

Ahora lo interesante: El libro no es bueno. Está narrado en primera persona desde el punto de vista de Anastasia, cuya versión de las cosas se vuelve insufrible, hasta llegar al hartazgo gracias a que narra las opiniones tanto de su «ello» como de su «superyó» antropomorfizados en figuras absurdas, al grado en el que leer los diálogos de Gray se convierten en una bocanada de aire fresco —diálogos presuntuosos, desde luego—. La historia es muy pobre y, al final, todo gira entorno al plano erótico al que me parece que le falta un poco más de sabor. Creo que las escenas no son malas, pero fueron más poderosas que la escritora y, a mi parecer, no encontró la mejor manera de narrarlas; no es un tema sencillo, sobre todo si hay que cuidar no caer en lo vulgar, pero faltó algo. Y bueno…, al ser esto lo más interesante de los libros, ya que los rieles de la historia sobre la que corre el texto son inverosímiles y bastante mal construidos, pues no ofrece más que tratar aquí. Quizá el hecho de que las escenas eróticas se desvanecen conforme pasan los libros, debido a que la historia «toma fuerza» —aspecto notorio en las películas.

Debo mencionar que no pude terminar de leer el segundo libro porque lo estaba sufriendo.

Lüa

Facebook: @luahipnofago


Autor:  E. L. James Fecha:  23-Nov-2019